miércoles, 29 de junio de 2011

DE COMO UNA RUTA PUEDE ACABAR EN PASEO

"Excpecional crónica de un comentarista deportivo ya clásico en el Futbol-Sala y Futbol Siete de Majadahonda" (Gracias Lázaro ).
La quedada con uno de los zapadores/exploradores de Mountainñeros era a las 09.00 de un maravilloso Domingo de Primavera.
Con algo de incertidumbre por ver como respondía mi organismo tras tanto tiempo de parón ciclista, (por lo menos para distancias mayores a 5 km y a ritmo de bicicleta con cestita) cogí el bólido y a la negrita que ahora tengo por montura (la vieja Anduril esta ciclando las sendas con otro jinete por razones de tamaño del caballero) y salí para el Mosca Jilton, legendario lugar en la ribera del Guadarrama que sigue inalterable al paso de tiempo( y donde puede comerse con cierta solvencia y bien de precio) como habíamos quedado.
Mi compañero de ruta (Otto, el más activo de los que colaboramos con este pequeño espacio en la web) calculó que iba a tomarle más tiempo llegar desde Majadahonda (iba en bici no creáis), pero el Cola-Cao de por la mañana y que está hecho un toro (¿donde queda aquel Cacaito que cuando la senda picaba para arriba se descolgaba y que siempre se calificó a si mismo como un rodador solvente?) le hizo recortar tiempo, y cuando llegué en mi bólido cargado con mi burrita ya estaba esperando para iniciar el camino hacía el castillo del Aulencia juntos.
Montamos mi máquina y mientras lo hacíamos y le enseñaba a Otto parte de mi futuro proyecto de bicicleta (Anduril II) acertamos a ver a un grupo de btteros jarto equipados y a buen ritmo, que cabalgaban en nuestra misma dirección (y todos iguales de indumentaria) que podían ser una interesante compañía pero como no habíamos acabado de montar mi bici (falta de práctica, que le vamos a hacer) vimos como se alejaban, haciéndose imposible darles alcance aunque hubiésemos volado.
Iniciamos el camino por carretera, recorriendo unos 300 metros para desembocar en la rotonda cuya segunda salida nos daba acceso a la Urb. Villafranca del Castillo. Para los que no la conozcáis es un compendio de chalezazos, con amplias zonas comunes, colegio y universidad en su interior, fantásticamente cuidado que hace que circular por sus calles sea un agradable paseo. Cogimos la calle unos 500 metros para luego girar a la derecha y desembocar en nuestro primer contacto con el “no asfalto”. Se trata de una amplia avenida con una arboleda en su centro que separa los dos sentidos de la circulación con anchura suficiente como para permitir un camino por donde circulan corredores paseantes y ciclistas en perfecta armonía, disfrutando de la agradable sombra que los árboles proyectan sobre él y los que lo disfrutan cada día.
Acabada la arboleda y la sombra, cogimos otro pequeño tramo de carretera saliendo a la derecha que nos condujo al centro comercial de la Urbanización, donde las terracitas no dejaban de llamarme al desayuno. Salvadas las tentaciones iniciales y en la rotonda a la altura del mismo, continuamos nuestro camino recto hasta abandonar el asfalto y adentrarnos en un camino que nos conduciría entre encinas, a la parte de la dehesa de Majadahonda lindante con la desdoblada M 503 que pasaríamos por debajo atravesando el puente que con las últimas lluvias había quedado anegado, cubriendo nuestras bicis casi hasta el inicio del cuadro desde abajo, espectacular. Foto salpicando, agua fresquita en los pies y camino de nuevo. A la salida repecho y otro repecho, como era de esperar me costó más de lo que pensaba, pero es lo que tiene la falta de actividad. A pesar de mis limitaciones no perdí rueda de mi acompañante que marcaba un buen ritmo y a cuyo favor estaba el conocimiento del terreno.
Más camino y bifurcación hacia la izquierda, dirección a la estación de seguimiento de satélites que desembocaría en la carretera que llega hasta la misma puerta, giro a la derecha a coger camino y allí estaba, imponente, el castillo del Aulencia en un promontorio, vigilante y majestuosamente decadente. A saber las reacciones que provocaría entre la gente en sus años de máximo esplendor.
Para entrar al castillo ( o por lo menos intentarlo porque está cerrado su acceso al público, salvo que pidas permiso para entrar desde un picadero próximo) hay que rodear el promontorio, hasta alcanzar el rio Aulencia que discurre a su vera, tranquilamente. No es difícil encontrar caminantes y más bikers por estos pagos, y de paso cambiar impresiones sobre la ruta realizada, aclarar dudas de los accesos y caminos de alrededor y desearles feliz ruta. Es otro de los encantos de este deporte.
Rodeado el castillo llegamos al punto de no retorno (o de retorno según se mire) mi acompañante, como buen zapador iba a explorar la segunda parte de la ruta, mientras que yo iba a deshacer lo andado. Tampoco había que llegar muy tarde a casa, había que comer y echar una mano. Pero se torció por una tontería, en un intento de meter algo más de aire a mi rueda trasera, que lo pedía a voces, cogí la bomba de mi acompañante (la mía estaba en mi coche) y el efecto resultó el contrario del esperado, esto es, en vez de dar aire a la rueda, lo quitó, de forma que en un abrir y cerrar de ojos me encontré con la llanta tocando el suelo.
Tras fallidos intentos, maldiciones varias, y demás reacciones que se tienen cuando un percance de este tipo te estropea la ruta, parece que íbamos a poder ver la luz. Un veterano bttro (que gusto poder hacer lo que a uno le guste a esa edad) equipado con una bomba podría tener la llave para que nosotros pudiéramos completar la marcha. Pero no, tras 45 minutos de terapia de choque con la cámara (y paciente espera de nuestro facilitador) y por no entretenerle más lo dimos por perdido, agradeciendo la colaboración a nuestro acompañante circunstancial y decidiendo deshacer el camino andando hasta donde uno u otro pudiera ir por el coche para, tras desmontar mi negrita y la espada de Otto, cargarlas en el coche y enfilar hacia casa.
En resumen, ruta fallida pero recomendable, solo 7.7 km recorridos pero con ganas de hacerla de nuevo y completarla en el futuro, ya sea con mi negrita o con Anduril II

domingo, 12 de junio de 2011

PEQUEÑA RUTA CICLOTURISTA POR EL MONTE DEL PILAR

.....¡ Y es que el tiempo puede jugar malas pasadas a los Bikers !

Eso y un percance mecánico a la hora de salir ( ya con algo de retraso ) nos hizo replantear toda la ruta y, lo que iba a ser conseguir el cierre de la Ruta del Castillo de Aulencia, lo transformamos en un sosegado paseo por el Monte del Pilar; una pequeña ruta circular de unos 12 Km entrando en el monte por Pozuelo y saliendo del mismo por Majadahonda.

Bien está comentarla ya que nuestra intención es hacer algo siempre y además porque es una de las rutas que aconsejo se haga en familia.

Tomando el Carril-Bici de Majadahonda, basta con seguirlo desde cualquier parte siempre y cuando sea en dirección a enlazarlo con el Carril-Bici de Pozuelo....Antiguo, antiguo pero que se sigue usando y está en buen estado. El paseo es en todo momento paralelo a la antigua carretera de Majadahonda a Pozuelo, justo hasta el final del mismo carril; a partir de aquí cruzamos la carretera hacia la izquierda, pegados a una glorieta, saltamos con la bici el quitamiedos y tomamos una senda recta que, antes era camino pero ahora, debido a la política de urbanismo, se ha convertido en nuevas avenidas, mayoritariamente desiertas ( debió pillarles la crisis inmobiliaria ) pero que, encima han sido cerradas con grandes verjas....Esto significa que, en vez de atravesarlas debemos rodearlas entrando por Pozuelo Estación, llegando primero a un gran parque pegado a la vía del tren, luego, a los campos de futbol artificial que existen en el mismo pueblo y, finalmente al colegio de Los Escolapios. Pasado este, glorieta a la izquierda y, en subida, la avenida nos va sacando de el centro urbano hasta llegar a un puente que cruza por encima de la M-40 y entramos en el monte.

A partir de aquí solo disfrutar de un agradable paseo siempre siguiendo el camino principal que, primero es ancho pero luego se va estrechado y, al mismo tiempo te van rodeando grandes pinos y encinas. No tiene pérdida, son sendas perfectamente ciclables y perfectamente señaladas. Mientras disfrutas, respiras y haces fotos, el cielo es verde y, si consigues atravesar esa barrera de color, ves las nubes grises que presagian lluvia. Al final, llegas a un paso cerrado por verja metálica que desemboca en la Urbanización "Pinar del Plantío"; de ahí nuevamente carril-bici dirección centro urbano de Majadahonda, Gran vía peatonal y, como llueve...cerveza en los soportales de la Plaza de los Jardinillos.

Solo animar a los padres, que cojan a su mujer y niños y les instiguen a hacer esta pequeña ruta por un patrimonio local de gran valor biológico. ¡A disfrutar pues, vaciarse de estres!. Eso sí, por favor, cuidad el entorno que es para nuestros hijos.

¡¡¡¡ VIVE Y DISFRUTA LA BICI !!!!

martes, 7 de junio de 2011

Decálogo Mountainñeros


Aunque os suene a tópico, desde Mountainñeros, creemos que es importante establecer unas pequeñas normas de sentido común, aplicables a la práctica de nuestra afición con garantías de seguridad y teniendo el máximo cuidado con el entorno y el medio ambiente. Si queremos que las nuevas generaciones disfruten como nosotros de este maravilloso deporte en plena naturaleza, todos aquellos amantes de la bicicleta de montaña deberíamos seguir estas sencillas reglas. Aquí os las dejamos

1.- Disminuye la velocidad cuando te aproximes a otros excursionistas, cediéndoles siempre el paso, en especial a viandantes y jinetes.Adelanta con cuidado y avisa de tu presencia.Controla la velocidad en zonas de baja visibilidad.

2.- Respeta la propiedad privada. Pide permisos si es necesario

3.- Usa solo senderos y caminos abiertos, no circules campo a través, no abras nuevos caminos, no derrapes ni arrastres la rueda, pues arrancarás la capa natural del suelo y lo deteriorarás irreversiblemente.

4.- Respeta a los animales y plantas, la naturaleza es su entorno y nosotros la estamos invadiendo. Cuidado con los caballos pues son muy asustadizos, en caso de encontrar rebaños, deténte totalmente y atiende a las indicaciones del pastor. Pasa a distancia de los animales salvajes y no molestes a los domésticos.

5.- Nunca tires porquería al suelo. Guárdala para tirarla en una papelera y recoge la que veas si puedes.

6.- Cierra siempre todas las verjas y cancelas que encuentres a tu paso, evitarás que el ganado escape.

7.- Olvida prisas, disfruta del paisaje y dialoga con la gente que te encuentres, salimos a disfrutar no a competir. Permanece modesto, discreto y amable.

8.-Ayuda a ciclistas,viandantes, jinetes ó a quien encuentres con dificultades, nuestra ayuda puede ser vital. Lleva un pequeño botiquín en tus salidas (no pesa mucho y puede ser muy útil) un chubasquero y algo de abrigo (el tiempo en la montaña puede cambiar en minutos) y, por supuesto, el móvil cargado.

9.-No salgas sólo a montar por lugares desconocidos. Deja siempre explicado en casa el itinerario que vas a seguir, aunque sea conocido y habitual. Si sabes el tiempo aproximado que vas a tardar, también puedes dejarlo dicho en casa. Aprende a montar en completa autonomía. Prepara el itinerario, prevé el avituallamiento y aprende a reparar cualquier avería.

10.- Usa siempre el casco y protégete en todas las circunstancias, aunque salgamos a pasear siempre puede llegar un accidente.

Si todos tenemos en cuenta estas pequeñas instrucciones, permitiremos disfrutar de este deporte a mucha más gente y durante mucho más tiempo. Gracias por tenerlas en cuenta.